Cómo recibir a tu cachorro en casa de forma efectiva

Adiestramiento del bichón maltes
16 enero, 2026
Cómo recibir a tu cachorro en casa de forma efectiva

La importancia de los límites desde el inicio

Generalmente, no vemos adecuado que un niño de corta edad esté dentro de casa descontrolado; que deambule a su antojo por la salita, la cocina y las habitaciones. Pensamos que esta dispersión no es buena para él. Tampoco se nos ocurre dejar solo a un niño de corta edad y que vague sin pañal orinando aquí o allá.

¿Por qué no se nos ocurre? La razón es que no es seguro para él. Por otro lado, este nivel de autonomía no favorece la formación de un carácter centrado.

Cómo recibir a tu cachorro en casa de forma efectiva

Espacios estructurados y supervisión constante

Desde pequeño, estructuramos el espacio y las actividades del niño dentro de unos límites. No dudamos de que es lo correcto. La familia es un clima afectivo y de amor, pero establece limitaciones para que el niño permanezca supervisado siempre.

¿Son los límites adecuados? Por supuesto, son necesarios para que las personas puedan convivir y relacionarse con certidumbre. De hecho, la vida humana en sociedad está organizada dentro de unas limitaciones.

La diferencia con la educación del cachorro

Sin embargo, me parece llamativo que la educación de un cachorro canino tenga un enfoque radicalmente distinto. Se le educa con un grado de autonomía que no deja de causar asombro. El cachorro vaga y deambula por la casa, habitualmente sin control. Pastorea a su dueño de un lugar a otro en todo el espacio permitido de la vivienda.

El cachorrito, al igual que el bebé humano, debe estar sujeto a unos límites. Máxime porque el animal no entiende nuestro lenguaje.

Cómo enseñar límites y autocontrol

Estas restricciones le enseñarán lo que puede o no puede hacer. Nosotros solemos actuar a posteriori sobre el perro (premios, castigos o correcciones) una vez que ha aparecido el comportamiento no adecuado. En este caso, le indicamos lo que debe o no debe hacer.

Vuelvo al ejemplo del niño. ¿Le permitimos todo, sin límites, y luego le regañamos cuando se extralimita? No tiene sentido, porque es incoherente castigar algo que no se ha pedido. A todas luces, no es ético.

Se puede corregir y pedir el cumplimiento de algo cuando se han establecido límites, el propietario ha mantenido su control, pero el perro se ha extralimitado. Entonces, sí debemos actuar para recordarle el pacto. Sin pacto previo, castigar su incumplimiento no es ni ético ni inteligente.

Refuerzo positivo y equilibrio en la educación

Si lo miramos con exigencia, veremos que actuamos así con nuestro cachorro. De esta manera, en un mal equilibrio entre autonomía y coacción, le enseñamos lo que esperamos de su comportamiento en la convivencia.

Actualmente, hemos tomado prestado del adiestramiento positivo la versión del refuerzo cuando se da el acierto y el buen comportamiento. Aun así, las familias se defienden mal, entre el enfado y el aliciente, sin hacer bien ni una cosa ni otra.

Beneficios de los límites para el desarrollo del cachorro

Los límites ayudan a un cachorro a pensar y a observar en quietud su entorno. Asimismo, actualizan su inteligencia y le permiten aprender autocontrol. Las limitaciones del espacio y del comportamiento le dan certidumbre y seguridad sobre cómo debe comportarse en el hogar humano, con normas distintas a las de su naturaleza.

Esto es esencial para que crezca estable y centrado. Estas características son imprescindibles para su desarrollo y las utilizaremos en múltiples ocasiones durante su madurez. Gracias a ellas, podrá disfrutar de una vida plena con la familia y en su entorno social.

El parque educativo: una herramienta clave

Educo a las familias de mis cachorros para que dispongan de un parque educativo antes de la llegada del cachorro. Es la herramienta fundamental de la educación temprana. Personalmente, no concibo una educación de calidad sin el corralito. Mis cachorros nacen y crecen conociendo estos límites; les dan seguridad y confianza.

Tras años de experiencia, he comprobado que no existe una cultura educativa bien orientada hacia los cachorros. Muchas personas asocian el parque con una prisión que encierra al cachorro, lo cual es completamente falso. Lo sería solo si el perro estuviera recluido permanentemente.

Cómo integrar autonomía sin perder control

La mayoría de familias, cuando utilizan un parque canino correctamente, comprueban su eficacia educativa y mantienen el parque durante toda la vida del perro, incluso abierto.

Como un niño muy pequeño, disponemos del parque para realizar nuestras tareas sin control directo, pero no interpretamos que el parque sea su prisión. Con el cachorro ocurre lo mismo. La autonomía intercalada con castigos o regañinas es común, pero castigar a un perro nunca es agradable ni eficiente. Mejor es organizar el medio y establecer límites claros para evitar comportamientos indeseados desde el principio.