Ética de crianza

Publicado en Uncategorised

 

 

Para que un programa de cría sea un éxito es necesario contar con la más alta selección de ejemplares reproductores, macho y hembra.

Por ello Santitisi cuenta con una línea de sangre de sementales históricamente avalada con muchos años de dedicación, estudio de la genética y reproducción de la raza.

Todas las camadas que nacen están planificadas con antelación y nada se deja al azar. Estudio el presente y el pasado de sangre de un ejemplar. Comparto mi experiencia  con grandes maestros con décadas de trabajo en este campo.

Ética de crianza

El cuidado de los bebés comienza mucho antes de que las criaturas nazcan.

Tal como si se tratara de una persona,  el cuidado del ánimo de la madre gestante es de vital importancia.

Hacia la tercera semana de embarazo el veterinario realiza la primera ecografía a la fututa mamá para confirmar su gestación y el número aproximado de bebés que traerá al mundo. La madre embarazada disfruta de los mayores privilegios de respeto y cuidado para su estado. Es mimada con mayor conciencia y permanece en todo momento abrigada por mi compañía. Los paseos y salidas se organiza y modulan en base a su estado más o menos avanzado de gestación.

Las visitas al veterinario son frecuentes en estado de gestación con motivo de realizarle ecografías periódicas a la futura madre. Se realizan como mínimo tres ecografías antes del parto. En cada ecografía se va evaluando y asegurando la buena evolución de los pequeños y su madre.

 Siempre, absolutamente siempre que una madre alumbra está junto a mí en equipo trayendo sus bebés al mundo. Mi labor es ofrecerle sosiego, tranquilizarla  y asistir como comadrona. La ayudo a abrir la bolsa,  a atar el cordón y le ofrezco su pequeño limpio.  Nunca, absolutamente nunca una madre queda sola en este delicado momento.

Los bebés nacen y pasan las primeras semanas en un dormitorio diseñado para ellos. Duermo en este cuarto infantil a las primeras dos semanas, preferentemente los tengo cerca para que cualquier contratiempo me despierte.

 


Desde el momento que nacen el contacto y manipulación que realizo con los pequeños es constante. Intercambio a los bebés de mamas y ningún cachorrito se queda sin su alimento. Las camadas, por este motivo, crecen balanceadas. Ningún cachorro, nunca absolutamente nunca, ha muerto por falta de dedicación, de observación o de asistencia. La precisión, la exactitud y la intensidad de atención es completa y total en las primeras semanas de nacimiento de los bebés. Veinticuatro de las veinticuatro horas son de intensa dedicación.

 

(pulsar imagen para ver vídeo)

 

Entre la tercera y cuarta semana comienzo con ellos la educación de la higiene en el papel. Los saco frecuente y periódicamente de su cama para que orinen y defequen en esta textura. La higiene de las heces y el pipí es pieza angular de la educación que les inculco desde la tercera o cuarta semana.

Comienzo igualmente su socialización con nuevos, variados ruidos y sonidos del ambiente que les rodea.

Realizo el destete de una manera suave, progresiva y los bebés nunca dejan de tener contacto con su madre.

Si la estación y el tiempo acompaña, los cachorritos hacia la sexta o séptima semana comienzan a acompañarnos en el paseo diario. Modulo su ejercicio y viajan transportados en una mochila canina cuando están cansados. Aprenden de su madre y congéneres una educación y respeto a los mayores.

 

Aprenden a caminar,  junto al movimiento de los pasos humanos. No me gusta utilizar la correa en un bebé. Me gusta que aprenda en libertad a elegir la obediencia y la educación. El modelo de educación y respeto que observan en sus madres me ayuda mucho en la orientación de los pequeños.

Elijo para la socialización temprana de las primeras semanas lugares fuera de peligro de coches o otros riesgos. Cuando decido ponerle la correa a un cachorrito, este sabe perfectamente caminar sin correa al lado del dueño unido por una correa invisible, la del respeto y el afecto.

 

 

Garantías sanitarias y de identidad

Nuestros bebés llevan un estricto control veterinario con varios reconocimientos completos antes de la entrega. Se les desparasita periódicamente y se verifica con análisis de heces la correcta eliminación de los parásitos.

El cachorro se entrega con un certificado veterinario de encontrarse en perfecto estado de salud.

El cachorro tienen puestas las vacunas de moquillo, hepatitis, parvovirosis y leptospirosis.

Las vacunas se entregan con certificación veterinaria 
y pasaporte a nombre del nuevo propietario.

El cachorro está desparasitado interna y externamente.

Todos y cada uno de los ejemplares de Santitisi kennel tiene registrado su ADN en la base de datos.

El cachorro es entregado con los documentos de identificación de ADN de sus padres.

Todos los ejemplares comprados en Santitisi tienen el Pedigree de la Real Sociedad Canina de España.

 

 

Entrega de cachorro

Todos nuestros cachorros son entregados personalmente. Como ya he explicado en varias ocasiones, es esencial que la nueva familia venga personalmente a recoger a su cachorro. Santitisi no entrega cachorros por MRW ni ninguna mensajería.

 

Entrega personal del cachorro (leer más...)