El Secado

Es gozoso para el can (aunque sea molesto para su propietario) sacudirse después del baño. Es un impulso natural y necesario para él. Considero que es importante, dado el estrés que en general representa para ellos el baño, permitirle esta salida de la tensión y este pequeño goce corporal.

Secamos a nuestro maltés con la toalla antes de secarlo con el aire del secador. El secado con la toalla ha de realizarse con sumo cuidado. No ha de frotarse sino más bien se aprieta la toalla contra el pelo. El secado se realiza desde la zona trasera del maltés (rabo y patas traseras) hacia delante (hacia la cabeza) y por capas si fuera necesario.
Este secado tiene el propósito de eliminar la mayor humedad del manto.

Para secar un maltés con el secador, máxime si nuestro perro tiene el pelo largo, hemos de ver las maneras de mantener en sujeción el secador de pelo. Existen en el mercado (además de secadores profesionales que permiten librar ambas manos) un utensilio “brazo-flexo” para fijar el secador y tener libres las manos para cepillar el pelo.

Particularmente lo considero de una utilidad imprescindible. Entiendo que es de la mayor importancia todo objeto que pueda ayudarnos a tener un completo control de la situación y nos ayude a disfrutar de nuestra tarea.

Secado del maltés teniendo ambas manos libres

Además de los secadores profesionales (de alto costo económico) existen en el mercado secadores de pelo canino. Dicho secadores son similares a los secadores de cabello propio de las personas pero tienen notablemente más potencia. Es muy aconsejable para el secado mecánico del maltés estos secadores caninos.

  • Teniendo libres ambas manos procederemos a secar a nuestro maltés con el secador, cepillando el pelo.
  • Secamos el pelo cepillándolo, a la vez que el secador se dirige siempre de la raiz a las puntas.
  • Comenzaremos el secado por la zona trasera del perro dirigiéndonos hacia delante.

Maltés con notable manto necesita un secador con gran potencia

Si el volumen o la longitud del pelo es notoria es necesario proceder por capas. Las capas comenzarán a secarse de la parte baja hacia arriba. Las capas altas todavía húmedas se sujetan con pinzas especiales para estos usos de manera que el pelo que vamos a trabajar quede libre de interferencias para ser secado.

Generalmente la zona menos gustosa o más desagradable para el perro es la zona de cabeza y cara. Puede ayudar a suavizar la experiencia de nuestro can el reducir el calor del aire del secador, siendo más templado. Igualmente, colocar nuestra mano sobre sus ojos evitando la agresión directa del aire, puede ayudarles.

Aunque pueda a veces comunicarse generalidades, cada perro es particular.

Es necesario que el propietario observe e investigue cómo molesta menos a su perro.

Especial precaución con la zona de cabeza y cara