Juliet de Santitisi

 

 

Llegaste a mi casa, cuando no esperaba a nadie.

 

 

Llenase mi vida entera de simpatía...

 

 

siempre alegre y a a la vez discreta.

 

 

Juguetona pero educada...

 

 

como una ecuación perfecta.

 

 

Has cultivado un espacio hondo y profundo, lleno de ti, en cada uno de nuestros corazones.

 

 

 

La mágica virtud de tu presencia es...

 

 

sencillamente, hacernos siempre reir.

 

 

 

 

A mí querida niña, Juliet

Maite.