
Greta Santitisi

Mi Mexicana, llegaste como un ángel alado a mi vida. Y hoy acaricias, mi tierna niña, cada instante de esta vida... con amor. El momento en que supe de tu nacimiento, ese nacimiento tan anhelado, pertenece a uno de los instantes más felices que recuerdo. Te he soñado y te he esperado con tal intensidad que el tenerte junto a mí me hace sentir completa y plena.

Eres un pequeño e impoluto ser maravilloso entre mis manos. Siempre amorosa, te descubro inventando nuevas maneras de entregarme todo ese cariño que llevas en tu corazón. Cuando te miro siento que no hay Ser en el mundo que pueda igualar tu belleza. Una belleza auténtica y dulce como el perfume de una flor.

Mi querida Mexicana, amo cada instante que pasamos juntas. Contemplar tu alegría en el movimiento y el descubrir constante que sientes con la vida que te rodea, es el mejor regalo donde pueden posar mis ojos.

Eres en mi vida un ser indispensable, como lo es el aire que respiro.

Perdóname, pero no imagino mi vida sin ti.

Agradecimiento:
Mis más grandes agradecimientos a ti, mi querida Marisa, por ayudar a que este Ser que hoy es mi vida, naciera. A ti por lograr imprimir en tus cachorros el sentido de amor hacia los demás. No tengo palabras que agradezcan el privilegio que siento de tener un ejemplar de tu casa, Santitisi. A ti por ser, simplemente, un ser humano.
Norma de Wit

Greta con Norma de Wit. México
