Enfermedades del estómago


Texto: José Enrique Zaldívar Laguía

Editado por la Revista El Mundo del Perro

 




La ingestión de alimentos descompuestos o contaminados, objetos extraños, vegetales tóxicos, productos químicos y/o drogas irritantes (por ejemplo, determinados medicamentos) son causas corrientes de gastritis aguda. Las etiologías virales y bacterianas no están bien identificadas en caninos, pero existen. Dado que los perros tienen hábitos alimenticios poco discriminatorios, no es infrecuente que se presenten en nuestras consultas por problemas gástricos.


Los signos clínicos suelen comenzar con la aparición de vómitos agudos; el alimento y la bilis son típicos en el material vomitado aunque, en ocasiones, nos podremos encontrar pequeñas cantidades de sangre. El perro afectado suele mostrar indiferencia por la comida y podrá o no mostrarse enfermo. La fiebre y el dolor abdominal son poco comunes. El diagnóstico de una gastritis será sencillo si el perro ha sido visto durante la ingestión de una sustancia irritante, pero esto no siempre ocurre. Por tanto, el diagnóstico se suele hacer por exclusión. Las radiografías de abdomen nos permiten en muchas ocasiones acercarnos al problema, y otra serie de pruebas, como los análisis de sangre, para descartar otro tipo de procesos, tales como ingesta de cuerpos extraños, obstrucción, enteritis víricas, uremia, cetoacidosis diabética, hipoadrenocorticismo, enfermedad hepática, hipercalcemia y pancreatitis.

Si los vómitos remiten en 24-48 horas de terapia sintomática y de sostén, podemos pensar que se trataba de una gastritis aguda, aunque el perro debe ser observado durante por lo menos tres días después de la desaparición de los síntomas. Si no hay mejoría en el transcurso de este tiempo, debemos realizar las pruebas necesarias que nos lleven a un diagnóstico acertado.

La suspensión de agua y de alimento durante 12-24 horas puede ser suficiente como único tratamiento para controlar los vómitos, pero si éstos persisten, son profusos o se observa depresión como consecuencia de ellos, deberemos administrar antieméticos de acción central por vía parenteral, es decir, no oral, y fluidoterapia. Después se procederá a dar cantidades pequeñas de agua y, si el perro no la vomita, pasaremos a dar pequeñas cantidades de dieta blanda.

 

 

Tipos de Gastritis crónicas


Existen varios tipos de gastritis crónica, por ejemplo, linfocítica/plasmocítica, eosinofílica, granulomatosa, atrófica... La linfocítica/plasmocítica podría ser una reacción inmunológica y/o inflamatoria a determinadas sustancias y bacterias que reciben el nombre de antígenos. Determinados microorganismos, como el Helicobacter, podrían ser responsables de tal reacción en algunos perros, aunque parece ser que esta circunstancia es más frecuente en gatos. La gastritis esosinofílica puede ser la manifestación de una reacción alérgica, tal vez debida a los antígenos alimentarios, es decir, a algún componente del alimento. La gastritis atrófica puede ser el resultado de la enfermadad gástrica crónica... La falta de apetito y el vómito serán los signos más frecuentes en los animales afectados. La frecuencia del vómito varía desde una vez por semana hasta muchas veces al día. Algunos pacientes sólo manifestarán anorexia, que se puede acompañar de náuseas leves.

 

Bacterias Helicobacter


Existen varias bacterias en el género Helicobacter. Helicobacter pylori es la principal espiroqueta hallada en la mucosa gástrica humana, mientras que Helicobacter heilmannti (Gastrospirillum hominis) puede ser la principal espiroqueta estomacal en pacientes caninos. Los perros con infecciones gástricas por Helicobacter pueden tener naúseas, anorexia y/o vómitos.

 

Hipertrofias


La causa de la hipertrofia pilórica muscular benigna (estenosis pilórica) es incierta, aunque algunas investigaciones sugieren que la gastrina (hormona segregada por las glándulas pilóricas que regula la secreción de ácidos en el estómago) promueve su desarrollo. El píloro es una especie de válvula o esfinter que pone en comunicacíon el estómago con el intestino delgado. La estenosis pilórica es causa de vómito persistente en animales jóvenes, especialmente en perros braquicefálicos. Los afectados suelen vomitar alimento, a menudo al poco tiempo de haberlo ingerido.

 

Cuerpos extraños


Los objetos que llegan a atravesar el esófago pueden transformarse en cuerpos extraños gástricos o intestinales. Con posterioridad, el vómito puede derivar de la obstrucción de la salida del estómago, distensión gástrica o irritación. Los cuerpos extraños que llegan al estómago pueden ocasionar la perforación intestinal con el resultado de peritonitis, por lo que deben ser extraídos con celeridad.

 

Dilatación/ vólvulo estomacal


La causa de la dilatación/vólvulo estomacal se desconoce, pero puede derivar de una motilidad gástrica anormal. La conformación del tórax guarda relación con el riesgo; el Setter Irlandés, con un tórax más profundo en relación con el ancho, cuenta con una mayor probabilidad de experimentar DVE. Los perros cuyos padres sufrieron el proceso pueden tener el riesgo de padecerlo.

 

Vólvulo estomacal parcial o intermitente


Las causas del vólvulo estomacal parcial o intermitente tal vez sean las mismas que las de la DVE clásica. Los perros afectados no tienen el riesgo de morir que tienen los que padecen la forma clásica. Se presenta también en razas grandes o gigantes, produciendo un cuadro clínico intermitente.

 

Hipomotilidad Gástrica idiopática


La hipomotilidad gástrica idiopática es un síndrome caracterizado por un mínimo vaciamiento y motilidad estomacales a pesar de la ausencia de obstrucción anatómica o lesiones inflamatorias. Los perros afectados suelen vomitar el alimento varias horas después de haberlo ingerido pero, salvo este contratiempo, están normales.

 

Ulceración/erosión gastrointestinal


Existen varias causas de ulceración/erosión gastrointestinal (UEG). La úlceración por estrés está causada por choque hipovolémico, séptico o neurogénico marcado, como el que sucede después del trauma, cirugía, endotoxemia, pero se puede presentar en otras muchas enfermedades.

 

Neoplasias


Las neoplasias de estómago (adenocarcinoma, linfoma, leiomioma, y leiomiosarcoma) pueden provocar también úlceras o erosiones en la mucosa digestiva. Los perros con tumores gástricos, por lo usual, son asintómaticos hasta que la enfermedad está avanzada. La anorexia (no el vómito) es la manifestación más corriente. El vómito causado por un cáncer de estómago denota un proceso avanzado u obstrucción de la salida gástrica. En estos casos, solemos apreciar una clara pérdida de peso debido a la anorexia o al síndrome de caquexia cancerígena.

 

Este artículo no tiene fines comerciales, sino meramente divulgativos del trabajo del Doctor José Enrique Zaldivar y de la Revista del Mundo del Perro

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