Enseñale dónde hacer sus necesidades

 

  Extraído del libro "Cachorros". Alexandra Santos. Kns ediciones.  

 

 

 

  Tu pequeño cachorro comenzará a hacer sus necesidades en cualquier lugar de la casa. Este es el primer problema con el que te enfrentarás y necesitarás resolver lo más pronto posible. Por favor, ten en cuenta  que los cachorros no controlan su vejiga ni sus intestinos hasta que se hacen un poco mayores. Normalmente controlarán antes sus intestinos. Por otra parte, necesitaran orinar y defecar con más frecuencia que los perros adultos. Por lo tanto, ¡tendrán algunos accidentes! Sin embargo, el hecho que los cachorros no puedan controlarse bien no es un impedimento para enseñarle dónde hacer sus necesidades.  

Has podido leer o escuchar que cuando un cachorro hace sus necesidades en el lugar equivocado, debes llevarlo  al lugar que ha ensuciado, señalar el desastre, decir "¡No!", y restregar su nariz en la deposiciones. ¿Con esto aprenderá? ¡Falso!.  

Los cachorros aprenden por asociaciones inmediatas. En primer lugar tu cachorro no aprenderá a hacer sus necesidades en el lugar correcto si restregamos su nariz en las heces o en la orina. Esta es una experiencia muy desagradable para él, lo cual puede afectar negativamente a vuestra relación. Y segundo, si reprendes a tu cachorro horas o incluso minutos después de su "mal comportamiento", no comprenderá por qué lo estás castigando. De hecho, aprenderá que tu presencia asociada a las heces o la orina significa castigo. Como resultado de este aprendizaje el cachorro exteriorizará extraños comportamientos: evacuar en lugares ocultos como detrás del sofá, orinar en superficies porosas en un intento de ocultar "la huella del crimen", o evitando hacer sus necesidades en nuestra presencia. Una evidencia de este comportamiento es el cachorro que sacamos a hacer sus necesidades, esperamos 30 minutos, no hace nada, volvemos a casa e inmediatamente hace sus necesidades en el momento que lo perdemos de vista.  

Además, el castigo tiene efectos perjudiciales en la relación, en el sentido que la persona que perpetra el castigo adquiere el mismo carácter desagradable que el castigo en sí mismo. Si eres castigado sistemáticamente por alguien, con el tiempo y comprensiblemente, comenzarás a evitar a esa persona e incluso a detestarla. ¿Por qué pasa esto? Porque la persona se ha convertido en algo tan desagradable como el castigo que te impone. Lo mismo pasa con tu cachorro. El castigo tiene muchos efectos secundarios, como el estrés que podemos causarle a nuestro cachorro. Por lo tanto, si castigas a tu cachorro por hacer sus necesidades en el lugar equivocado, probablemente evacuará con mayor frecuencia, no como respresalia contra ti, como podrías pensar erróneamente, sino a causa del estrés. Entrarás en una espiral de castigo, formándose un efecto de bola de nieve. Si fueras un niño viviendo en una cultura totalmente diferente a la tuya ¿querrías ser educado así? ¡Lo dudo!.  

 

 

¿Como debes ensañar a tu perro a hacer sus necesidades?  

1. Elige el lugar donde quieres que tu perro haga sus necesidades.  

2. LLeva al cachorro al lugar que has elegido en los momentos en que es más probable que vaya a hacer sus necesidades -tan pronto se levante por la mañana, después de una cabezadita, inmediatamente después de una intensa sesión de juego, 5 minutos después de beber, entre  10 o 15 minutos después de comer, justo antes de irse a dormir por la noche. Puede suceder que no estés durante esos momentos en los que tu cachorro necesita hacer sus necesidades, de forma que no puedas siempre llevarlo donde quieres que las haga y por lo tanto tendremos accidentes. Simplemente limpia a fondo las zonas que haya ensuciado con un producto enzimático. Evita la lejía y los productos de limpieza basados en amoníaco, porque tienen un olor semejante a la orina y podrían actuar como inductores. Después usa un ambientador para neutralizar los malos olores.  

3. Tan pronto como tu cachorro termine de hacer sus necesidades, elógialo generosamente o recompénsalo con un delicioso trocito de comida como premio. Ten cuidado de no recompensar a tu cachorro mientras está haciendo sus necesidades, porque corres el riesgo de que pare de hacerlo al fijarse en la recompensa. Y seguramente como resultado acabará haciendo sus necesidades en cualquier otro lugar.  

4. Si sorprendes a tu cachorro haciendo sus necesidades donde no debe, no digas nada. Con cuidado, agárralo y llévalo al lugar que has elegido para que las haga. Una vez que termine, y le hayas recompensado, puedes volver y limpiar donde se le escapó.  

5. Puede que quieras introducir una orden como pis cuando tu cachorro está haciendo sus necesidades en el lugar correcto. Esto acelerará el proceso de aprendizaje, porque podrás utilizar el comando cuando observes que está apunto de hacerlas -olisquear insistentemente, dar vueltas en círculo y agacharse, son signos de que el cachorro está a punto de hacer sus necesidades. Cuando pasa esto, llévalo al lugar que has elegido para que las haga, y como está a punto di la palabra que has elegido. Con el tiempo , cuando oiga el comando, seguramente irá al lugar elegido. puede servirte de ayuda esta orden cuando estás paseando a tu cachorro y quieres hacerle saber que puede hacer sus necesidades en un sitio concreto.  

6. Normalmente los perros no hacen sus necesidades en el lugar donde duermen o donde están encerrados. Por lo tanto, enseñar a tu perro a estar en su jaula (es decir, en lugar restringido) también puede ayudar a evitar accidentes. Por favor, ten en cuenta que su jaula no es un lugar para castigarlo, pretendde ser un lugar donde se sienta a salvo y seguro. La jaula es una herramienta útil para enseñarle a tu perro donde hacer sus necesidades pero ¡nunca debes dejar al cachorro encerrado en la jaula más de 2 o 3 horas seguidas!.  

Una vez que tu cachorro haya aprendido a hacer sus necesidaddes en el lugar apropiado, no necesitarás alabarlo o recompensarlo. Las recompensas son una pieza clave en el proceso de aprendizaje, pero una vez conseguido nuestro propósito ¡no es necesario seguir usándolas!.

 

 

Este artículo no tiene fines comerciales, sino meramente divulgativos del estudio de la adiestradora Alexandra Santos.

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