Mi historia
Desde la infancia, he sido fuertemente atraída por el
placer interior de contemplar la belleza de las
criaturas vivas. Todavía veo mi habitación habitada
por inquilinos de tan diferentes especies, tratando
de saludarse y convivir entre ellos. La rana, el
tritón, la salamandra, la araña o el coleóptero han
sido para mí un compañero tan ideal como para otra
niña pudo serlo un perro o un gato. Todavía hoy me
sorprendo de la relación familiar que pueden
despertar animales aparentemente tan anodinos.
El mundo exterior estaba siempre lleno de novedades
interesantes: cigarras soñolientas bañándose en el
sol del verano, un nido de hormigas con sus
minúsculos cuerpecillos laboriosos, una araña
envolviendo un insecto, el vuelo lúdico y mágico de
mariposas y por doquier las mariquitas caminando de
aquí para allá, como si fueran un juguete andante
recién coloreado. Fui aprendiendo a concentrarme,
asombrada por esta abundancia de vida. Me pasaba
horas y horas contemplando la vida íntima y
silenciosa de las criaturas minúsculas que me
rodeaban. Estos hallazgos me llenaban de enorme gozo.
Toda mi vida ha estado por dentro y por fuera
cubierta por animales. Mis primeros recuerdos
infantiles están envueltos en múltiples pericias y
aventuras con un sinfín de criaturas, silvestres y
domésticas.
Marisa.
Bienvenida
Deseo que tu paseo por esta página te aporte sintonía
y nuevos conocimientos. Es mi anhelo que te
encuentres acompañado en esta atracción, como imán,
hacia los animales. Y que a través de ella sientas
que convivir con un perro es una auténtica
celebración. Quiero hacerte llegar la comprensión de
que los animales en general, y los perros en
particular, son maravillosos. Ojalá, navegante, al
acabar mi página compartas conmigo este entusiasmo y
fascinación por toda criatura viva.
Sin más, decirte que estoy a tu disposición para
ayudarte a conocer esa relación de amistad y de
confianza que se establece con el perro y, más
concretamente, con esta raza canina a la que entrego
mi cuerpo y mi alma.